domingo, 31 de agosto de 2008
Psicología Social e Historíca en la visión del otro
Los conflictos étnicos y raciales provienen por la impresión de un objeto o persona, categorizar una persona o cultura, y por los creados estereotipos, un estereotipo es un conjunto de características que se cree son compartidas por todos los miembros de una categoría social, este estereotipo clasifican erradamente a las personas. El prejuicio es parte importante en esta clasificación, ya que este es creado según teorías por Allport, en la teoría de la frustración-agresión, otra teoría es la de la personalidad autoritaria o intolerante, donde no existe otro argumento, más que el de superioridad. Esta postura fue reforzada en el siglo XIX con el nacionalismo y la distinción de "razas", proximamente, en el siglo XX tuvo mayor auge en la Segunda Guerra Mundial.
Pero a todo esto, ¿en qué puede apoyarnos en la problematización de los conflictos étnicos y racistas la psicología, y en que tiene importancia en una investigación histórica?
La identidad, o integración a un grupo proviene de la sociedad en la que se encuentra el individuo, el odio creado hacia otro grupo radica en su lugar social, y su intolerancia hacia otros grupos, además de que las creencias sociales generalizán conflictos étnicos prolongados, frases como "somos víctimas", "Nuestras metas son justas", y "nosotros no estamos equivocados" son frases en la que las personas ven el conflicto. Todo esto más las imagenes, estereotipos, mitos y recuerdos colectivos crean la violencia. El mirar desde otra perspectiva mas tolerante, responde a una alteridad tolerante, romper con discursos modernos, buscando con la investigación histórica una creación de posibilidades de mirar al "otro" sin prejuicios o estereotipos, la psicología apoya a la Historia en su búsqueda de conocer porque se siguen dando el racismo y los conflictos étnicos. Crear una Historia desde la perspectiva de otros grupos dará una tolerancia hacia su pensamiento y costumbres, sin reflejar una razón absoluta o verdad, haciendo autoritario un grupo sobre otro grupo.
Es necesario desarrollar técnicas multidisciplinarias para que los programas de contacto entre los grupos y recategorización sena plenamente efectivos al abordar los conflictos en diferentes culturas. Algunos expertos comentan que es riesgoso y etnocéntrico asumir que los métodos desarrollados en contextos occidentales son aplicables directamente en culturas y contextos diferentes. La investigación histórica sobre diferentes creencias y prácticas culturales y sus implicaciones para el análisis y prevención del conflicto racial y étnico es importante con la contribución del campo psicológico.
31/08/08
Psicología, Charles G. Morris, Mc Pearson, Méx.
www.sos-africa.org/estereotipos.htm
La institucionalización de la locura o ¿Cómo hacer historia en tiempos de crisis?
¿Como podemos ignorar las criticas y observaciones que se han dado en los últimos 40 años sobre todo el conocimiento y en particular sobre la historia? Sin duda en una época de transición tan complicada como es la posmodernidad, la historia esta en problemas epistemiológicos, no hay dos maestros en un departamento sobre cual método de investigación es el correcto, tenemos problemas ontológicos por lo que tenemos problemas definiendo que es la historia y yo no conozco una definición que me satisfaga…Estamos sobre todo en problemas existenciales con una clara reducción del número de historiadores, debido, tal vez a su poca valorización en la sociedad moderna. Dentro de esta crisis global, que nosotros dentro de la historia la sentimos como doble, ha existido una gama de respuestas: desde el excentricismo de Hyden White hasta las propuestas sordas e inútiles de los positivistas historiadores que no tienen ningún sentido. Entonces, si no queremos hacer literatura ni contar cuentos, ¿Qué opciones nos quedan?
Déjenme plantear mi propuesta del quehacer histórico, y los invito, mis pares, a juzgarme de la manera mas severa.
Sin duda estoy de acuerdo que la historia va mas allá de cualquier uso práctico, es una necesidad, una necesidad de entender, la gente necesita saber que pasó antes que ellos y sin duda seguirá habiendo gente que recopile datos, haga el inventario y haga “historias”. Pero mi propuesta es que los historiadores tienen las herramientas y la evidencia de que los principios del posmodernismo tienen fundamentos en la crisis del presente. En mi opinión, la historia debe de convertirse en la segunda oleada del posmodernismo, serán los historiadores, después de los filósofos, los que expliquemos con “evidencias” que no existe evidencia. Debemos salir de la oscuridad y salir a decirle al público en general lo que hemos aprendido y dentro de las prioridades de la agenda que debemos de discutir a luz plena son:
1. Todo es histórico, todos los conceptos e ideas que manejamos tuvieron en algún momento un punto de existencia y un punto de no existencia.
2. Nada esta dado, tan lógica es una idea hoy que se vuelve absurda mañana.
3. No existe ningún punto de vista mas valioso que otro, la validez de otros discursos es innegable, sin caer en lo arbitrario.
Sin duda será difícil demostrarle al mundo entero lo que queremos proponerle. Pero ya no podemos vivir en la oscuridad, ya no nos podemos darnos el lujo de callar lo que sabemos. Tomemos nuestras mejores metáforas y salgamos a la calle.
sábado, 30 de agosto de 2008
La importancia de la investigación histórica
Para mi la importancia radica en una problematizacíon, que utopicamente busca una respuesta, pero deberiamos enteder porque a todo debe haber una respuesta. Para mi, la investigación cientifíca, de cualquier "ciencia", sique siendo un modelo de la modernidad y completamente positivista. Mi postura radica, en que debería de buscarse otra forma de hacer investigación, y no con formulas, métodos y diferentes pasos, como si estos pasos nos dieran un "descubrimiento", o una "verdad". Yo creo que la importancia radíca en la problematización, sin buscar respuesta, porque seria como buscar el progreso de dicha investigación, su importancia esta en aumentar la problematica, ampliar el horizonte, pero no limitarlo con una respuesta, que viene, completamente del autor, pues sabemos que actualmente no se puede ser completamente objetivo.
Sabiendo que la Historia no es una "ciencia", esta problematización nos puede ofrecer un panorama diferente y más optativo. Así, se puede abordar dicha investigación de diferentes ambitos y disciplinas para aproximarse al limite del problema, esto es, no teniendo una idea de fin(teleología) en el trabajo, sino una contingencia, sin tener que buscar una solución o respuesta absoluta. Yo pienso que también la investigación histórica tiene un problema de delimitación, ya que su publicación es en un entorno y no en un sistema, sin ser globalizante ni universalista, pero podría ser que estas simples investigaciones, fueran abiertas a otros tipos de lectores, sin tener que ser limitadas simplemente por la construcción de una disciplina, sino como comentaba, podría ser tambiíen para las desmás disciplinas, en un lectura interdiciplinaria que buscara una integración, de cualquier tema sin ser limitado.
30/08/08
jueves, 28 de agosto de 2008
DE HISTORIA , TERAPIA Y ACADEMIA CALLEJERA
Para mi la Historia va más allá de asistir a archivos, escribir ensayos y tesis, hacer doctorados y codearse con la crema y nata de nuestro gremio. Yo veo a la Historia como una terapia que me hace cada día más humano, en cuanto que me hace reflexionar sobre mis limitaciónes, mi “constructo” cotidiano, escindido y finito.
Creo que a medida en que podamos ser conscientes de lo que se menciona en el párrafo anterior y que en cierta forma para mi es la “consciencia histórica” de la que habla De Certeau, podemos empezar a preguntarnos sobre la labor social de la historia.
Tratando de contestar y consciente de que puedo errar a la respuesta de ¿Qué labor social tiene la historia?, creo que primero debo de reiterar que hacer historia, es crear “DISCURSOS” y a partir del análisis de discursos ya establecidos, el historiador debe de señalar a manera muy lacanniana las “FALTAS” que tiene algún discurso en específico y empezar a proponer un “OTRO DISCURSO” el cual puede subsanar aquellos recovecos lacannianos, pero siempre estando conscientes de que esa “OTRA PROPUESTA” va agenerar otras “FALTAS”.
Ya que se tiene un análisis y una propuesta hecha en la academia, el “OTRO DISCURSO” debe salir a las calles, al campo y a otros espacios para que se dialogue con la realidad y en vez de repetir el patrón de la academia de marfil: “pobre realidad si no se acomoda al discurso académico”, se genere lo siguiente: “pobre discurso académico si no se acomoda a la realidad”, creo que aquí está la verdadera labor social del historiador y su discurso; que tenga la flexibilidad de acomodarse en diferentes realidades, de que éste abierto a dialogar con diferentes actores sociales (estén o no estén en su mismo “lugar de enunciación”) y que siempre esté consciente de que es un “constructo” cotidiano y escindido.
A manera de conclusión creo que como futuros historiadores deberíamos de empezar a generar “academia callejera”, apoyarnos en las aulas y sus palabrerías, pero que nuestra verdadera formación y aportación sea fuera de esas cuatro paredes; platicando, caminando, observando y tropezándonos para que nunca se nos olvide que la el paraje es largo y hay que aprender a caminarlo.
Importancia de la investigación histórica
¿Cuál es la importancia de una investigación histórica?
Creo que lo esencial no sería explicar porque la investigación histórica (de la que deviene la inteligibilidad de la historia misma) es viable o importante, si no mas bien como hacer para que el pópulo lo entienda; en México y el mundo lamentablemente casi todos los que no son historiadores ocupan puestos estratégicos dentro de nuestras economías, políticas y países, cosa a la que arguyo la descomposición que presenta el país y el mundo en general en sus instituciones, economía, sociedad y la relación entre diferentes modos de pensar (seria impensable, por ejemplo, creer que la ONU, y otros organismos internacionales han dado pasos contundentes en la lucha contra el avance del SIDA en África, lo que revela falta de conocimiento de la propia África y sus estructuras históricas y sociales).
Es una paradoja que en un país como México, que se caracteriza por una historia y una cultura tan vasta y diversa, lo único que le vea el gobierno actual a la historia es la misión forjadora de valores nacionalistas, por no decir más, ya caducos, ¿alguien verdaderamente cree que los mexicanos somos iguales, provengamos de la sierra gorda de Chiapas, de Las Lomas, de Chihuahua o de Veracruz, Tlaxcala o Colima?, ¿Hidalgo en realidad supo que era uno de los forjadores del México independiente? ¿sabía lo que era México la sociedad de la Reforma?”,“¿Porfirio Díaz fue la maldad encarnada y Juárez un hijo de los ángeles autóctonos?”, etc..
Lo primero para valorar la investigación histórica, creo, seria poner a la historia como algo más cercano a la “vida diaria”; algo que se alejara de las ideas que se tienen en común de lo histórico como “lo viejo”, “lo que era y ya no es”, “lo que implica memorizar datos y fechas” , en fin “lo que no me atañe en nada si lo sé o no”; este tipo de ideas deben cambiarse por otras que motiven la indagación y la vista critica del pasado y la realidad en general, frases por ejemplo como: “que edificante que puedo saber que no todo en la vida siempre fue igual”, “que divertido que puedo escapar de mi realidad al conocer otros mundos entre lo imaginario y lo real”, “que útil que sepa como son y fueron los demás, ya que así se mas lo que yo mismo soy o no”.
Esto más que una reflexión, es una propuesta: ¿cómo hacer que la investigación histórica pase de un paradigma a otro?, lo que creo es que va a ser un paso complejo, pero definitivamente creo que son los propios historiadores y no el gobierno los que deben crear esas condiciones para el cambio, del gobierno mismo entre otras cosas; por lo tanto nosotros (es decir el cuerpo de historiadores mexicanos) debemos dejar de trabajar solos, o de escribir para un circulo muy reducido, ya que si el gobierno da directrices de lo que la historia debe significar, entonces nosotros podemos organizar una nueva propuesta de cómo hacer que esta “identidad” multicultural que es lo que existe hoy nos haga mas responsables hacia nuestra vida; trabajar en esto y que haya historiadores comprometidos a publicar sus respectivos trabajos con este enfoque y yo sugeriría que el genero de novela histórica se hiciera mucho mas y con mas apertura, dejando de relatar solo momentos como la independencia o la revolución. Las anteriores medidas creo aún pueden ser llevadas acabo por cierto sentido de unión si no como país o cultura si como un ente que “no es EU” con personas que buscan vivir mejor en conjunto, porque al final de cuentas, vivamos o no en un país, y estemos en una federación o estado diferente, todos buscamos progresar y ver crecer en mejores condiciones a nuestros hijos y nuestras comunidades.
El pasado, y en este caso el pasado propio de México es importante conocerlo para reforzar las diferencia y encuentros con otras regiones y para determinar las causas por las que decidimos en algún momento formar un país; para conocer esa información hay que realizar investigación histórica, así podremos ponderar con mejor razón (y a la vista de estudios antropológicos, económicos, políticos y organizacionales que lo tomen en cuenta y se sirvan de esta labor a la vez) una identidad con sus pros y contras, sí, pero eso si única e irrepetible, tan única y valiosa como la historia de Estados Unidos, que de seguro (aunque sea un tiro de gracia a nuestro “nacionalismo”) muchos desearíamos tener, para ser el país opresor y dinámico en vez del oprimido y consecuente.
En conclusión, y por fin respondiendo de forma directa a la pregunta inicial, el motor de este breve comentario, la importancia de realizar investigación histórica es que con ella podemos instrumentar y planear nuestras acciones de manera mas acorde con nuestra realidad; recordemos que la historia es un estudio del pasado, que a la vez refleja al presente, por lo cual podemos aprender mucho de eso, y por que no… subirnos en ese tren y aprovecharlo para potenciar la participación de sociedades y países e ideologías dentro del marco internacional y nacional
Y a todo esto… ¿Por qué es importante la investigación histórica?
Desde un punto de vista particular, la importancia de la investigación histórica no radica tanto en sí misma, sino que tiene más peso la labor o función social que puede cumplir fuera de la academia. ¿Para qué queremos una investigación que sólo se quede entre historiadores?
Al hacer una investigación, debemos primero considerar que iniciamos con un juicio de gusto, al seleccionar el tema a investigar. Pero no solo debemos pensar en escribir para los colegas historiadores, lo cual, si bien aún soy estudiante de licenciatura y tal vez no me quede del todo claro, nos han dicho en diferentes clases y discusiones: “la historia se escribe para los colegas”… ¿Qué acaso no es ese uno de los problemas que afronta actualmente la investigación histórica? ¿La “no difusión” y la sentencia a quedarse en la academia, donde su función social prácticamente queda discriminada, quedando sólo como una disciplina para letrados, o cayendo en la erudición –como la memorización de fechas y un vómito de datos sin siquiera pensarlos–? Si bien, también debe de cumplir con los parámetros del lugar social del cual parte, esto no implica que pierda el enfoque social o que no juegue un papel para marcar una diferencia o un parteaguas dentro de la sociedad. No hacer historia “desde arriba” o “desde abajo”, o de buenos y malos, si no crear un diálogo en común entre todas y cada una de las áreas, no caer en las trivialidades y clichés, sino hacer un discurso completo, en donde se pueda repensar la sociedad. ¿Tarea difícil? Sí, vaya que lo es. Tal vez, como lo discutíamos en clase, no nos toque ver los resultados, pero si no tomamos la batuta y nos volvemos historiadores emprendedores del cambio, creo que nuestra investigación no tendrá el valor que merece.